martes, 20 de enero de 2009

Motivaciones

Hace mucho tiempo que no escribo, no sé si es porque no estoy motivada o porque simplemente no tengo una historia que escribir. No tengo personajes realmente emocinantes que me interesen lo suficiente como para saber qué es lo que va a pasar en sus vidas. No me atrevo a escribir cosas de vida o muerte, porque deberían ser tan espetaculares que no sé si me salgan bien. Es cuestión de describir la escena en mi cabeza, no? ¿Qué pasa si no tengo escena en mi cabeza?
Ése es el punto, que mis personajes no están en situaciones de vida o muerte, no tienen cómo estarlo, no tienen oportunidad de arriesgar la vida por nada, son tan mediocres como yo misma. No sé si mediocres es la palabra, tal vez es sensatos, no harían las cosas que los pondrían en peligro. Tengo que encontrar eso que los movería a hacer cualquier cosa, a matar y a morir por ello. ¿Existen realmente motivaciones tan fuertes? ¿No son exageración del escritor? Uno como lector espera eso, pero no se detiene siempre a preguntarse porqué al personaje le importa tanto lo sucedido, porqué sus ideales son tan fuertes y porqué no tiene problema en enfrentarse al mundo para defender lo que cree. Tal vez lo más fácil es obligarlos a hacerlo, que no tengan otra salida y la única opción sea la más peligrosa. Después, la inercia los obligará a seguir adelante, hasta que haya algo o alguien que los motive a seguir.

lunes, 19 de enero de 2009

Mi disco duro

Murió mi disco duro. Murió mi novela de 30000 palabras. Es una lección: Siempre Respaldar.